Sobre mí


Soy argentino, nacido en Tucumán en 1987 pero Buenos Aires es mi hogar desde hace 13 años. Esta ciudad me permitió crecer profesional y personalmente. Acá empezó la transformación que me llevó desde la ingeniería tradicional hasta el fascinante mundo de la tecnología, la inteligencia artificial y el desarrollo de software.

Creo firmemente que el futuro de la IA está en dispositivos que respeten la privacidad del usuario, que funcionen sin conexión y que sean verdaderamente personales. Por eso, quiero que aprendan conmigo como crear aplicaciones que ejecutan modelos de IA localmente para iOS y MacOS.

Para documentar mi progreso y compartir mis errores y soluciones, creé este blog y un canal de YouTube. Cada artículo y video es una invitación a aprender juntos, porque el conocimiento se multiplica cuando se comparte. Gracias por acompañarme en este viaje.

Mi camino en programación comenzó con Python. Estudié en el ITBA, Coderhouse y Alkemy, aprendiendo el lenguaje aplicado a finanzas y procesos industriales. Luego profundicé en frameworks como Django, Data Engineering y Data Analysis, y finalmente completé una especialización en Inteligencia Artificial en el Laboratorio de Sistemas Embebidos de la UBA. Cada curso me acercaba a una nueva forma de pensar sobre los problemas.

Mi formación académica fue en Ingeniería Química en la Universidad Nacional de Tucumán. Durante esos años aprendí a pensar sistemáticamente, a resolver problemas complejos y a entender procesos desde sus fundamentos. Al finalizar, decidí mudarme a Buenos Aires buscando nuevas oportunidades.

Mi primera experiencia profesional fue en KordSA, donde trabajé cuatro años como Ingeniero de Procesos en producción continua de hilo de nylon para neumáticos. Allí aprendí la importancia de la precisión, la consistencia y la optimización. Fue una experiencia que sentó las bases de mi pensamiento analítico y mi pasión por la mejora continua.

Antes de eso, pasé un año en París, Francia, aprendiendo francés y adaptándome a vivir en otro país. Logré dominar el idioma en solo cinco meses gracias a la inmersión total. Esta experiencia me enseñó una lección fundamental: sumergirse completamente es la clave para dominar cualquier tema nuevo. Esta filosofía se convirtió en mi metodología para todo lo que vendría después.

En 2018 me incorporé a Johnson Matthey como Ingeniero de Procesos, trabajando en producción por lotes de convertidores catalíticos. Fue allí donde descubrí la necesidad de ahorrar tiempo en el estudio de variables y optimización de procesos. Los métodos manuales eran lentos e ineficientes, y esa frustración me llevó a preguntarme: ¿hay una forma mejor de hacer esto? Esa pregunta cambió mi carrera.